INTRODUCCIÓN A LA BIBLIA


Referencia bibliográfica: TÁBET Miguel Ángel. Introducción General a la Biblia. MADRID: Palabra, 2009, 534 pág.

RESUMEN

Manual que facilita al estudiante en el dominio y estudio teológico e histórico de la Biblia. El contenido del libro abarca desde las nociones previas del estudio de la Biblia como disciplina teológica hasta la investigación de la exégesis con toda su historia y las últimas corrientes significativas. El autor venezolano hace un trabajo magistral que divide en cinco partes:
En la primera parte trata de establecer lo sagrado de la Biblia en su inspiración como escritura revelada, por voluntad y deseo de Dios mismo. La tradición, la historia y la recopilación del texto tienen su foco desde esa premisa teopnéustica.

Biblia inspirada es en consecuencia en la teoría de los reformadores, y creyentes que la reconocen como tal, por la iluminación del Espíritu y constituyen un círculo hermenéutico-teológico cerrado” pág. 104

            En la segunda parte  resume la historia del canon Bíblico en ambos testamentos, aludiendo a la historia de la Iglesia en relación a su formación. Aborda en la tercera parte la crítica textual del texto bíblico, las diferentes versiones y variables posibles en las familias de la Escritura para introducir su cuarta parte del libro, relacionada con la hermenéutica Bíblica. Hace una interesante reflexión sobre la noemática bíblica. Hablará de los principios de hermenéutica y de la proforística bíblica (exposición de los libros sagrados)

            La parte quinta redacta la historia de la exégesis, desde los judíos exiliados de Babilonia hasta la edad actual, con las nuevas maneras de abordar el texto. El libro termina regalando al lector, una serie de cuadros muy útiles para el estudio compendiado de lo asimilado, estos son cuadros como los idiomas bíblicos, los manuscritos más importantes o algunos documentos del Magisterio sobre la Sagrada Escritura.   
OPINIÓN PERSONAL

            Decían que exégesis del Nuevo Testamento era una de esas asignaturas de la carrera en teología menos fáciles o más laboriosas de aprender. Lo cierto es que, me ha conmovido. Casi sin respirar, éste autor de origen libanés, me ha llevado al texto bíblico de una manera que nunca hubiera imaginado. Me ha acercado a los problemas que se encuentran de su lectura exegética, que para nada promueven la inerrancia de la Escritura,  más bien todo lo contrario, y me han trasportado a otras épocas de la historia, y a otras escuelas como Antioquía o Alejandría donde he podido imaginar, cómo sería el estudio exegético de pasajes diversos.
            Fascinante, profundo, sistemático, enriquecedor, gratificante, la lectura técnica de la obra, que no la única, de Miguel Ángel Tábet, me ha hecho buscar más en su vida literaria, que es lo que pasa cuando quedas impactado por alguien de nivel, o sencillamente por alguien que ha sabido contactar contigo. Ahora le sigo, de una pluma ágil e inteligente me ha sorprendido y en especial su disertación sobre la diacronía, que me ha hecho valorar más la sincronía de la Escritura y entender mejor a su verdadero autor.

            En general ha sido un desafío y un estímulo. Mi comprensión del dios “Hermes” ha mejorado y se ha visto ampliada. Ya no creo leer la Biblia nunca de la misma manera que antes, y esto supone toda una responsabilidad.

            En general, me han aportado muchísimas cosas esta obra, inmensa que forma parte de mi biblioteca personal y seleccionada, de consulta y de viaje, tal y como nos dice K. Barth, padre de la ortodoxia, a la hora de acercarse a la Biblia, siempre con un diario. He aprendido con ésta lectura a ser muy cuidadoso, a ir muy despacio en mi aproximación al texto y a saber valorar cada símbolo, cada letra, cada vocablo, cada expresión, a ver más allá de mis premisas culturales y a encontrarme con el significado metodológico de la exégesis, para “sacar” de la mejor manera el significado que Dios quiere trasmitirme hoy, para mi vida y para los que me rodean.

            En definitiva una excelente aportación a mi carrera que no dejará de aportarme calma cada vez que prepare un sermón, escriba un artículo o sencillamente medite en la palabra de Dios, viva y eficaz. Algo que no es patrimonio exclusivo de ninguna denominación pero que sólo unos pocos permanecen fieles al método histórico bíblico.

            Introducción general a la Biblia, creo debía ser el manual de la asignatura propia en la carrera de teología, porque lo tiene todo, además de formar debidamente al alumnado, está magistralmente elaborado y su lectura es de gran calidad. Pentateuco y libros históricos es otra de sus obras que recomiendo, en la misma línea de investigación intelectual pero llena de referencias y pruebas gráficas de gran calidad humana y espiritual. No es fácil, en eruditos de éste nivel, agrupar la espiritualidad del texto y la novedad de la ciencia investigadora sin perder la humildad ni el objetivo cristiano. Por eso para mí, tiene un gran valor, sin dejar de ser cristiano, sin dejar de ser humilde, explica la nueva “ciencia” bíblica desde el trabajo intelectual crítico y riguroso.




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